De las primeras iniciativas en cuanto al avance del cine y la eficiencia energética se presenta el cine solar conjuntamente con el ecocinema, un trabajo simultáneo de una productora uruguaya con una holandesa, quienes ya habían presentado este tipo de cine en Europa. El cine solar está compuesto principalmente de un vehículo tipo camioneta al que se le ha instalado en el techo un sistema de paneles solares, aproximadamente cuatro que generan unos 200 vatios de energía, además de 8 baterías de acumulacion, por lo que el tiempo de proyección puede ser de aproximadamente 4 horas.

Con este sistema se puede recoger suficiente energía durante el día para luego ser utilizada en la noche por la pantalla, el audio y el proyector. Por ser un cine móvil que se alimenta de energía solar, el costo es relativamente bajo, por lo que se ahorra energía por las altas de luz, de forma innovadora e involucra a la comunidad.

Otro aspecto importante con esté tipo de cine es que se pueden realizar proyecciones en localidades que de otra forma no podrían disfrutar de este servicio recreacional, bien sea por temas económicos o del suministro de energía, ya que todas estas proyecciones son gratuitas.

El cine solar del ecocinema ya ha recorrido numerosas poblaciones en Uruguay, ofreciendo más de 120 funciones gratuitas en diferentes comunidades y sirviendo como una plataforma para la educación ambiental, ya que no solo se proyectan películas, sino que se pueden presentar charlas y cortos relacionados con la importancia de las energías renovables, el ahorro de energía, agua, gas natural y al mismo tiempo se promueve la producción del cine nacional en las localidades y que puede ser llevado a un nivel internacional.

Después del éxito obtenido y gracias a está iniciativa en Uruguay, la productora medio&medio films ha ampliado el proyecto a nuevos países latinoamericanos. El cine solar debido a esta iniciativa ha llegado a países como Chile, recorriendo varias localidades del Norte Chico, apoyado por el Consejo de la Cultura y las Artes. Además se dictaron talleres para niños donde se les enseñó un poco más sobre el manejo de las cámaras y del funcionamiento de las mismas.

Este proyecto sirve de ejemplo de cómo el uso de las energías renovables puede fomentar muchas actividades culturales en aquellos lugares donde los recursos son escasos, facilitando el aprendizaje y la interacción que no se presenta de otra forma. También llegó a México en el año 2013, bajo la mismo concepto, para promocionar la cultura cinematográfica y el cine mexicano.

Este cine es una forma efectiva de llevar concientización a una población, teniendo mejor aceptación en niños y jóvenes con respecto a los temas vitales, como lo son el cuidado del medio ambiente y la sustentabilidad del malgasto de energética.

Brasil también se unió a dicha iniciativa, bajo la misma perspectiva de difusión medioambiental y cultural para las energías renovables, con el fin de recorrer diversas regiones del sur de Brasil ofreciendo sesiones gratuitas. Hoy en día se presentan innovaciones con respecto a este tema que buscan ayudar al planeta de una forma divertida a través de la educación y el arte.